Somos una empresa de origen familiar y, como la mayoría
de esas empresas, todo empieza a través de uno de
sus integrantes que, con un espíritu genuinamente
emprendedor, acaba por contagiar a todos, creando un objetivo único
de mucho trabajo, honestidad y éxito.
Fue así que, en 1980, acompañamos a nuestro
hermano a dar los primeros pasos en ese sentido. Con unos
trozos de resina fenólica, algunos litros de percloruro,
una vasija, 2 bisagras, un taladro lento y ruidoso, y una
fuerza de voluntad superior a la normal, tuvimos nuestros
primeros contactos con una placa de circuito impreso.
Durante los ocho años siguientes, luchamos juntos
con mucha unión, algunas derrotas, muchas conquistas,
victorias y, principalmente, un aprendizaje excepcional.
En 1987, confirmando su espíritu emprendedor, nuestro
hermano se trasladó al interior del Estado donde creó la
Micromáquinas (una verdadera incubadora de micro y
pequeñas empresas).
Con el conocimiento adquirido, el apoyo incondicional de
nuestros padres, de nuestro hermano y de Dios, en 1988, creamos
la Tec-ci. En una estrecha salita de 3x6 m, en el fondo de
casa, surgían las primeras placas, eran innumerables
las dificultades, en un escenario económico de hiperinflación,
planes económicos, inestabilidades y, de repente,
después de 2 años de su apertura oficial, Tec-ci,
(como tantas otras empresas del sector) pasó a enfrentar
a la aplastadora competencia internacional, provocada por
la apertura económica. Vimos entonces centenas de
empresas, clientes, proveedores, competidores, etc. paralizando
sus actividades, y sólo con mucha determinación
conseguimos continuar... y crecer.
Fuimos aumentando simultáneamente nuestra área
física a medida en que nuevos clientes eran conquistados,
nuevos equipos eran adquiridos; en 92, la primera prensa;
en 94, la primera máquina de corrosión; en
96, la primera barnizadora; en 98, el primer taladro CNC;
y así, paso a paso, fuimos construyendo una estructura
todavía más sólida, capacitando y contratando
profesionales cada vez más competentes.
En 2000, nos trasladamos a nuestras nuevas instalaciones,
donde conseguimos caminar aún más firmemente
hacia una estabilidad que sólo fue conseguida gracias
al trabajo, a la honestidad, la seriedad y al apoyo de muchas
personas y empresas que siempre recordaremos con gratitud
y con la seguridad de que también construyeron su
historia con base en estos mismos principios.
Hoy, en 2004, continuamos con los mismos objetivos de crecimiento,
siempre enorgulleciéndonos de nuestra trayectoria,
por lo tanto, lo invitamos a formar parte de esta historia.